De la Mesa de Trabajo de martha Beatriz Roque Nº. 110-
MAYO 2008
Desde la prisión provincial de Holguín, alzo mi voz ante el mundo para denunciar y condenar el actuar gansteril represivo desatado el pasado 21 de abril, contra nuestras pasivas Damas de Blanco, en las inmediaciones de la mal llamada Plaza de la Revolución, que se encuentra rodeada de las edificaciones donde radica el cuartel general militarista, que detenta el poder, autoritaria y despóticamente.
Según pude conocer, resultaron arrastradas y maltratadas, física y verbalmente, por los cuerpos uniformados y sus bandas parapoliciales. Su único delito fue reclamar, de forma pacífica, nuestra liberación y la de los prisioneros de conciencia.
El régimen cubano con este actuar violador y violento, le ha lanzado un mensaje a la Unión Europea, a la Organización de Naciones Unidas y a todas las organizaciones defensoras de los derechos humanos, que la represión despiadada, será la respuesta a todos los convenios firmados y los pactos que rigen el máximo organismo internacional. La dictadura de La Habana merece una condena mundial y aislamiento político económico, por la implementación de métodos despiadados.
Con qué moral el Canciller cubano firmó los pactos concernientes al respeto de derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, cuando la única cultura que impera dentro de la Isla es la del terror y el miedo; mientras carecemos de derechos humanos en medio de una política de fuerza represiva.
Lo acontecido el pasado 21 de abril constituye una grave violación de normas internacionales. Y esta vez las víctimas resultaron ser indefensas mujeres, que solicitan amnistías. No llevaban atados a sus cuerpos explosivos, no son terroristas, su única arma es la de la verdad, le asiste la razón y todo el derecho, como está consignado dentro de los cánones que rigen la democracia y sus mecanismos.
La Unión Europea debe asumir una postura firma frente al régimen de La Habana. Me pregunto ¿qué pruebas negativas peores que ésta necesita este bloque comunitario para demostrar que no está de acuerdo con la política represiva, que se ha visto en aumento bajo una férrea dinastía?
¿Qué respuesta dará el señor presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, acerca del recrudecimiento represivo desatado en Cuba desde la sucesión de poder a Raúl Castro?
Las democracias del mundo deben mostrar su desacuerdo con el vandalismo castrista y debe exigir el respeto a los derechos humanos en Cuba. El Consejo de Derechos Humanos debe asumir un papel preponderante respecto al caso crítico Cuba y llevarlo a planos superiores.
Las Damas de Blanco merecen solidaridad y una muestra de desagravio mundial, frente a la feroz represión que sufren.
Desde la prisión provincial de Holguín, alzo mi voz ante el mundo para denunciar y condenar el actuar gansteril represivo desatado el pasado 21 de abril, contra nuestras pasivas Damas de Blanco, en las inmediaciones de la mal llamada Plaza de la Revolución, que se encuentra rodeada de las edificaciones donde radica el cuartel general militarista, que detenta el poder, autoritaria y despóticamente.
Según pude conocer, resultaron arrastradas y maltratadas, física y verbalmente, por los cuerpos uniformados y sus bandas parapoliciales. Su único delito fue reclamar, de forma pacífica, nuestra liberación y la de los prisioneros de conciencia.
El régimen cubano con este actuar violador y violento, le ha lanzado un mensaje a la Unión Europea, a la Organización de Naciones Unidas y a todas las organizaciones defensoras de los derechos humanos, que la represión despiadada, será la respuesta a todos los convenios firmados y los pactos que rigen el máximo organismo internacional. La dictadura de La Habana merece una condena mundial y aislamiento político económico, por la implementación de métodos despiadados.
Con qué moral el Canciller cubano firmó los pactos concernientes al respeto de derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, cuando la única cultura que impera dentro de la Isla es la del terror y el miedo; mientras carecemos de derechos humanos en medio de una política de fuerza represiva.
Lo acontecido el pasado 21 de abril constituye una grave violación de normas internacionales. Y esta vez las víctimas resultaron ser indefensas mujeres, que solicitan amnistías. No llevaban atados a sus cuerpos explosivos, no son terroristas, su única arma es la de la verdad, le asiste la razón y todo el derecho, como está consignado dentro de los cánones que rigen la democracia y sus mecanismos.
La Unión Europea debe asumir una postura firma frente al régimen de La Habana. Me pregunto ¿qué pruebas negativas peores que ésta necesita este bloque comunitario para demostrar que no está de acuerdo con la política represiva, que se ha visto en aumento bajo una férrea dinastía?
¿Qué respuesta dará el señor presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, acerca del recrudecimiento represivo desatado en Cuba desde la sucesión de poder a Raúl Castro?
Las democracias del mundo deben mostrar su desacuerdo con el vandalismo castrista y debe exigir el respeto a los derechos humanos en Cuba. El Consejo de Derechos Humanos debe asumir un papel preponderante respecto al caso crítico Cuba y llevarlo a planos superiores.
Las Damas de Blanco merecen solidaridad y una muestra de desagravio mundial, frente a la feroz represión que sufren.