Desde la Prisión Kilo 7 en Camagüey, reporta José Alberto Liriano Linares.

Rodríguez Recio lleva 3 años exigiendo a las autoridades penitenciarias y al personal de la salud que lo ha atendido, su necesidad de ser operado de la vista, que según plantea siempre le dan la misma respuesta: “Tienes que esperar, pues la operación Milagro tiene prioridad y aquí en Camagüey esas operaciones se la están realizando a pacientes extranjeros. Tienes que tener calma, recuerda que tú eres un preso”.
Todo indica que el Gobierno Cubano -como dice el refrán popular- es candil de la calle y obscuridad de la casa. Nadie niega la importancia y prevalencia de la solidaridad humana, máxime cuando se trata de catástrofes naturales o conflictos humanos. Pero esa solidaridad no debe hacerse a costa de eliminar o afectar los servicios de la ciudadanía. Nada la calidad empieza por la casa.