
El objetivo fue dar homenaje a las madres y recordar las tradiciones perdidas en el país, como el ponerse una flor en el ojal este día, roja si la madre estaba viva y blanca si había muerto. Costumbre que se perdió cuando no había flores para ello, y más nunca se recuperó.
Varios niños recitaron poemas, leyeron cartas de Martí y de homenaje a las madres, cantaron canciones.
Hubo una competencia entre 4 madres sobre como quisiera que fuera el futuro de sus hijos y la ganadora obtuvo un regalo.
Los niños buscaron entre las plantas tesoros escondidos, con pequeños regalos para sus mamás.
También se repartieron regalos entre los niños.
Finalmente se dio una pequeña merienda.